Gestiona tu negocio desde la coherencia


Coherencia …, palabra que parece muy obvia, pero que no se aplica de la misma manera. Y ahí empiezan la mayoría de los problemas, para ti y para tu negocio.

La coherencia te da seguridad y equilibrio, y eso te lleva al disfrute. La incoherencia te supone un sobreesfuerzo, sacrificio y miedo, y eso te lleva al sufrimiento.

Cuando no somos coherentes con nosotros mismos, estamos representando un personaje que no somos en realidad, y todo lo que hagas tendrá una fecha de caducidad. Porque lo incoherente no tiene sentido, y si no tiene sentido, no tiene el resultado que esperas.

Y esa Coherencia tiene su efecto en tu liderazgo, en tu comunicación y en tu toma de decisiones.

 

En el liderazgo

Qué importante es guiar y motivar a nuestro equipo, y también a nosotros mismos, para conseguir los objetivos de nuestra empresa.

Pregúntate: ¿Qué te motiva a ti realmente? Porque si vas en esa dirección, el potencial y la fuerza para conseguir lo que quieres, no tiene límites. Ese es el liderazgo de verdad. Sino, tu camino estará lleno de piedras y surcos que te llevarán al sufrimiento, al desgaste y al agotamiento.

 

En la comunicación

Qué necesario es tomar conciencia de si comunicas desde la mente o desde el corazón. Si coincide perfecto, pero sino, no vas a poder dar un mensaje coherente a los demás, y eso se reflejará en tus resultados.

Pregúntate: ¿Dices lo que piensas o dices lo que sientes? ¿Por qué no dices lo que sientes? La mayoría de veces es por miedo a cómo te puedan ver tus clientes, tu entorno, por lo que dirán los demás, …  Pero así estás gestionando tu negocio como los otros creen que tendrías que gestionarlo, que puede que tenga muy poco que ver con cómo lo harías tú de verdad.

Si te permites ser coherente con tu mensaje, atraerás a esos clientes que resuenan contigo y con tu mensaje. Sino tendrás que lidiar con todos.

 

En la toma de decisiones

Piensa en cómo tomas tus decisiones, si desde el miedo o desde el corazón. En función de lo que decidas, accionarás una cosa u otra, y eso tendrá un resultado y un efecto distinto en tu negocio (y en ti también).

Cuando tomas las decisiones desde el miedo, no son precisamente las que más te convienen. Y además, automáticamente, estás descartando otras opciones que podrían funcionar. El miedo es un estado mental que te paraliza y no te deja pensar con claridad. ¿Pero miedo a qué si aún no ha sucedido …? No hay errores, solo aprendizajes.

Delante de una nueva decisión, pregúntate: ¿Qué harías si no tuvieras miedo?

 

¿Cómo puedes practicar esa coherencia? Escúchate y priorízate.

Cuando te escuchas eres auténtico contigo mismo. Y ahí marcas la diferencia, porque las personas somos distintas. Y hay espacio para todos y clientes esperando para resonar contigo.

Cuando tú te priorizas, influyes en los demás y les impulsas a hacer lo mismo. Es un efecto dominó.

 

Te invito a que te escuches, y a partir de ahí, decidas qué quieres cambiar a partir de mañana para practicar más esa coherencia contigo mismo en tu negocio.