¿Estás en un momento de bloqueo?

Te confieso que a mí me pasó. En cierto momento de mi camino me sentí bloqueada porque, en mí, había una necesidad de cambio y de avanzar hacia mi verdadero propósito.

Soy mentora de transformación y consultora estratégica, con una visión muy holística, donde en el centro están las personas, y después, está el negocio.

Y por querer aferrarme y resistirme a lo que la sociedad entiende por «consultora de negocios», le daba más protagonismo (hacia afuera) a esa parte más estratégica. ¡Pero eso ya lo he practicado durante 30 años! Y llegó el momento de comunicar y reconocer que ya hacía tiempo que lo que me llena, de verdad, es poder acompañar a las personas desde esa parte más personal.

Aunque continuo acompañando en la parte empresarial y estratégica, la que me mueve y motiva de verdad, es el acompañamiento con foco en la persona (que es la verdadera protagonista).

 

El bloqueo es una señal de necesidad de cambio

Así que ¿y si el bloqueo que sientes no es un problema … sino una señal? Algo dentro de ti está pidiendo cambio, claridad, verdad.

A veces no es que no sepamos lo que queremos. Es que tenemos miedo de admitirlo. Y entonces nos conviene parar, mirar dentro y quitar el ruido para poder volver a nosotros. Escucharnos de verdad. Y dar ese primer paso que llevamos tiempo postergando. Porque el verdadero cambio empieza dentro.

 

Por eso cada uno de mis servicios tiene distintos objetivos, en función del momento vital de la persona y de su negocio.

Porque una cosa es querer empezar un negocio desde cero, y no saber por dónde empezar. Otra distinta es que ya tengas tu negocio funcionando, y te falte estrategia y planificación para poner orden, y necesites claridad para recuperar la dirección que te lleve a dónde quieres llegar. Y otra situación que no tiene nada que ver con las anteriores, es que trabajes por cuenta ajena y estés en un momento de cambio y de transformación,  y por eso te sientas bloqueado sin saber cómo avanzar.

Porque lo importante es construir. Y es imprescindible que entendamos que, nosotros y nuestra energía, marcamos el pulso de todo lo que construimos.

Y para que esa energía te sostenga, necesitas sentirte libre de ser quién eres. Solo así podrás avanzar con coherencia, confianza y una dirección que te de sentido.

 

Y ahora te invito a que te preguntes, con sinceridad y sin miedo, en qué momento estás tú ahora. Y a partir de ahí: acciona en la dirección que necesitas ir, porque nadie lo hará por ti. Como digo siempre: ¡hemos venido a disfrutar, no a sufrir!